TRADICIONES

NUESTRA GASTRONOMÍA

Los platos típicos egabrenses están en función de la tierra y el agua de cuyo sagrado conjunto suele surgir su privilegio gastronómico. La huerta y la sierra se unen para darnos su riqueza culinaria. De la primera su fresca verdura, con suculentos potajes, y de la segunda sus sabrosas carnes, con magníficos adobos.

La riqueza gastronómica de esta tierra está determinada por diferentes factores que, generación tras generación, han ido configurando los hábitos alimentarios. La abundancia de agua hizo posible la fértil vega de las huertas de Cabra, rica en frutas y hortalizas. El cultivo de la vid y olivo, que produce caldos con denominación de origen y aceite de oliva, básico en la dieta mediterránea. Alimentos de origen condimentados con indiscutible habilidad culinaria, dan como resultado platos como el potaje, el empedrao, el gazpacho, o las espinacas con garbanzos. Sin olvidarnos de los postres y dulces propios de cada época del año como son las gachas del día de los Santos, los roscos y tortillas de Navidad o los pestiños y gajorros de Semana Santa.

Mención aparte merecen las tortas de aceite o las bizcotelas de las monjas Agustinas.Cabra cuenta con una variada oferta de establecimientos dedicados a la restauración, donde podrá degustar, desde los platos más típicos y característicos egabrenses hasta la cocina.