PARQUE NATURAL

LOS AMMONITES

El grupo de fósiles más representativo son los ammonites, especies emparentadas con los actuales pulpos y calamares.

Son unos excelentes datadores del paso del tiempo y permiten conocer la evolución de la Cordillera Bética y analizando su estructura interna podemos comprender mejor cómo vivían, y sobretodo, que en realidad no se trataba de caracoles, como mucha gente cree.

Se trata de cefalópodos ya extinguidos, parientes lejanos de los pulpos y los calamares, que poseían una concha externa, generalmente enrollada. Ocuparon prácticamente todos los mares del Jurásico y del Cretácico (era Mesozoica).

La concha les protegía de amenazas externas y actuaba como una especie de cápsula de presión que les permitía ascender y descender en el agua con un gasto mínimo de energía.

Los ammonites evolucionaron en el tiempo muy rápidamente, dando como resultado una sorprendente cantidad de especies diferentes, que desarrollaron conchas con formas y patrones de ornamentación muy diversos.

Son por ello excelentes datadores del tiempo geológico, útiles también como indicadores paleogeográficos y paleoambientales. Permiten elaborar estudios bioestratigráficos, que complementan y precisan la escala de Tiempo Geológico.

La concha de los ammonites estaba dividida en cámaras. En la más externa, la cámara de habitación, se alojaban las partes blandas del cuerpo del animal. Se cree que existían buenos nadadores, los que poseían una concha muy hidrodinámica.

Esta zona es reconocida mundialmente como una de las áreas más interesantes para conocer la evolución de estos animales.